Amar y decir Adios ~
En mi cabeza esta resonando hace rato ya la misma frase: Sentir esto nuevamente es tan … raro. (...)
Utilizo en mi cabeza esta última palabra adrede, me parece la más indicada para comenzar a explicar todo lo que este sentimiento me genera.
La gente tiende a juzgar a los sentimientos según lo que les parece en determinado momento: Si les conviene y les hace bien, es bueno, lindo y agradable; si no, es malo, feo y molesto … pero lo que hoy nos parece bueno, mañana puede terminar en dolor, y lo que nos parecía malo, puede resultar ser una experiencia enriquecedora. Por eso busco la imparcialidad y recalco nuevamente: sentir esto es RARO.
No es la primera vez que viene a mi, ni mucho menos. Es un sentimiento conocido, socialmente ensuciado y pocas veces entendido: Amor.
¿Cuántos hombres y mujeres habrán estado pensando lo que Yo ahora? Me divierte pensar que formo parte de una cadena interminable de padecimiento, y nótese las dos palabras que utilizo: cadena y padecimiento.
¿El amor hace eso, nos encadena y nos hace padecerlo? Sentimentales abstenerse, porque la verdad es: si.
No estoy diciendo ni bueno ni malo, simplemente, es lo que es.
Cuando amamos, queramos o no, nos sentimos atados a esa persona: se genera un vínculo que nos hace NECESITAR su compañía, y digo necesitar porque justamente, se transforma en algo indispensable para el vivir cotidiano.
Lo padecemos, es como un virus que se introduce en nosotros, hecha raíces y crece más y más. Pero como todo sentimiento (y me atrevo a decir que aún más que los otros) tiene la ya mencionada ambivalencia entre bueno o malo, según como venga la mano.
(…) Hoy, después de que ella decidió terminar con todo, con la poca esperanza que quedaba y con la relación tacita que había entre nosotros, no pienso en la idea de si fue bueno o malo experimentar este amor, simplemente, fue lo que fue… y es lo que es.
La extraño, la lloro de vez en cuando, extraño nuestras largas charlas por la noche, el querer conquistarla un poco más cada día, la boba sonrisa que venia inmediatamente cuando llegaba alguno de sus mensajes; me duele su foto, su sonrisa, saber que esta detrás del monitor y por primera vez no hablarle. ¿Quiere esto decir que me arrepiento de haberla amado, de todo lo que paso? Claro que no.
Amé cada minuto que compartimos, cada palabra, cada “Te quiero”, cada emoción, cada lagrima, cada sacrificio y cada cosa tuya que aún viva en mí.
Nunca voy a olvidarme del primer Te quiero, de la vez que me dijiste que te empezaban a pasar cosas conmigo, (aunque no haya sido más que una ilusión) de tus risas, de la forma que hacías sentirme más cerca de mí mismo de lo que nunca había estado; de Francisco, Carol y Benjamín, el casamiento en ese lugar que vos sabias y todas las cosas con las que jugamos, divirtiéndonos, y quedaron tan grabadas en mi corazón.
Hoy solo puedo decir que no me arrepiento de nada, de que amar después de tanto cambio mi visión de la vida y le agradezco a esta haberte cruzado. Sabe que vas a ser un amor especial, distinto a todos, que va a quedar en mí SIEMPRE. Gracias por todo, espero que nuestros caminos vuelvan a juntarse y, si es posible, ojalá algún día correspondas a este sentimiento: Hoy mi corazón es TUYO y de nadie mas, y así prefiero que sea por un tiempo. Te amo mi amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario